Cuaderno de reflexiones matinales: Vida de alma

Vida de alma

Hay hombres que viven sólo para el peso de las cosas, para el oro, para la posesión que brilla y pronto se deshace. Alimentan el cuerpo como quien alimenta una fortaleza frágil, temerosos de perder un poder que en verdad nunca tuvieron. Para ellos, el alma es demasiado invisible, demasiado inasible, casi una ilusión ….y por eso prefieren negarla, porque lo invisible no se doblega a su ansia de control.

Pero hay otros que no se olvidan del alma, que en ella encuentran un camino de confianza, un hilo que los une al misterio mayor. Ésos saben que la vida no es sólo carne, que el soplo interior pide escucha. Y Jung habría dicho: en ese diálogo con el alma, el ser humano se encuentra con el Sí-mismo, con la chispa que lo trasciende y al mismo tiempo lo habita.

El alma, en ese sentido, no es una huida del mundo, sino el lazo que lo vuelve habitable. Es el símbolo que teje sentido en medio del azar. Sin ella, el hombre se vuelve un fragmento errante; con ella, incluso el sufrimiento puede transformarse en iniciación. Hesse, en sus personajes que caminan entre sombra y luz, mostró que el alma es la que conduce al verdadero destino, no como cárcel moral, sino como posibilidad de individuación …el florecimiento de aquello que cada uno es en esencia.

Así, el contraste entre el materialista y el espiritual no es un juicio moral, sino una elección de horizonte. Unos viven como si poseyeran, pero nunca poseen; otros saben que nada es suyo, y justamente por eso experimentan todo como don. El primero vive en la clausura del yo; el segundo se abre a la vastedad del ser.

El alma, invisible y negada por tantos, es el puente. Sin ella, el hombre se reduce a máquina; con ella, se vuelve peregrino … no de otro mundo, sino de este mismo, visto con ojos que saben reconocer lo invisible.

 

Guillermo G González 
Astrologia Psicológica – Terapia Floral 
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